
La arboleda de este lugar natural, de la naturaleza, es la puerta de entrada a este paraje, a esta dehesa, me saluda una mañana más en estos momentos tempranos, de esta recién estrenada mañana, que empieza a colorear, a brillar por los rayos, por la luz que el sol le manda. Yo también os saludo a todos los árboles, a todos los matorrales, a todas las hierbas, a todas las plantas que habitáis en este paraje, bendigo y agradezco vuestro trabajo incansable, de purificar, de limpiar el aire, de mantenerlo a unos niveles saludables. *Leer el mensaje completo.