El año octavo actual, en el que nos encontramos, ya se está despidiendo, le quedan escasas horas de que aun juntos estemos. Está recibiendo los saludos, los agradecimientos, las desdichas de algunos, pero en general cuando nos acordemos de estos momentos que a lo largo de este año hemos vivido, seguro que lo recordaremos con un cierto cariño, a pesar de los bamboleos, a pesar de las convulsiones, de los altibajos, de las emocionantes subidas y bajadas que a lo largo de él hemos estado sufriendo y también disfrutando. Como todos los años, no son ni buenos ni malos, simplemente es tiempo, como posiblemente así lo pensarán muchas personas que están evolucionando, despertando y aceptando todo momento, todo tiempo como un ahora continuo y concreto. *Leer el mensaje completo.
