
Una mañana más nos encontramos en el mismo sitio, en el mismo lugar, los mismos actores, ante los ojos de los demás dirían que estamos haciendo lo mismo, en cierto modo nos parecemos a ese catedrático divino universal. Pero el escenario aunque es el mismo, cada mañana se muestra con distinto colorido, con distintas formas, componiendo unos fondos y unos amaneceres que si estuvieras despierto, estarías atento al momento en que se están componiendo, y vendrías con nosotros a disfrutar de este espectáculo amable, suave, sereno, a veces fresco pero siempre con las puertas abiertas, gratuito, para aceptar y recibir a todo ser que quiera disfrutarlo y vivirlo. *Leer el mensaje completo.