
En una nueva ocasión, atravieso esta enorme puerta natural, protegida por dos seres esbeltos pertenecientes a la especie arbolada, dos magníficos ejemplares de la naturaleza viva que están aquí perennes, que quizás lleven siglos guardando esta entrada, acceso que da paso por este camino, por esta vereda, para poder pisar en vivo y en directo sobre la madre naturaleza. *Leer el mensaje completo.