
A pesar que ya hace largo tiempo que este espléndido y natural escenario ha sido iluminado, por la fresca, por la dulce, por la suave luz que el sol ya ha puesto, estos dos actores que madrugan tanto, que emprenden el camino muy temprano, han estado hasta estos momentos sentados, contemplando, disfrutando de la vista que les está ofreciendo, como cada día, este magnífico, este maravilloso escenario, que no se desmonta ni se monta, sino que eternamente está instalado. *Leer el mensaje completo.
Me he sintido dichosa, rica y afortunada, siendo compañera y al mismo tiempo hermana de sangre y de Alma. Nuestra afinidad doblemente familiar, nos ha permitido juntos y unidos en nuestro caminar ¡Amar! y sembrar ¡Amor! al amanecer, con los primeros rayos del Sol. Nuestros afectos familiares son y han sido, la uniòn en la distancia y en el camino. Mas que fuerza, se ha generado ¡Fortaleza!. Gracias, Divina DIVINIDAD familiar.